
El parque ha sufrido reformas a lo largo de su historia llegando a conformar hoy en día una de las mejores canchas de nuestro fútbol. Lo primero que se puede apreciar al cruzar los muros es un monumento del escultor maragato Hugo Nantes, iniciativa de veteranos hinchas del club y dedicado a dirigentes y jugadores que son en definitiva los que llevan adelante esto tan grande que se llama Central.
La cancha principal con sus tribunas, cabinas para los periodistas, un amplio predio que perfectamente funciona como cancha alternativa, apta para realizar calentamientos o para ser utilizada en las prácticas de la semana. Allí los nuevos vestuarios con todo el confort para nuestros jugadores, rivales de turno y árbitros.
La cancha que para los hinchas engloba el verde del césped a veces un tanto maltrecho, el alambrado a su alrededor donde nos colgamos los días del partido, el viejo vestuario al lado del gran eucalipto símbolo del lugar, los nuevos vestuarios, el estar parado atrás del arco, las banderas negras y blancas, el tener la sede en el mismo lugar y compartir alegrías y tristezas. Sin dudas es mucho más que el lugar donde gritamos los domingos, sin dudas es mucho más que un club.
